Pros y contras de las almohadas de plumas, microfibra y memory foam

Elegir una almohada es tan importante como escoger un colchón. De hecho, si uno de los dos falla, es casi seguro que tendrás una mala noche y al otro día será difícil concentrarte, ser productivo y mostrar la mejor versión de ti.

En el mercado hay muchas opciones: plumas, microfibra, memory foam, entre otros materiales. Algo que parecería sencillo, termina volviéndose complicado y es probable que acabes comprando la que te ofrezca el vendedor más amable o la que encuentres primero en internet.

A continuación, te explicaremos los pros y contras de las más populares en México, para que saques tus propias conclusiones.

Almohada de plumas

De entrada, adquirir una buena almohada de plumas es muy costoso; pero sobre todo, si te preocupa consumir productos libres de violencia animal, estas almohadas quedan automáticamente descartadas.

Por otro lado, es probable que no sean muy buenas para personas que sufren de alergias, ya que con el paso de los años pueden atraer ácaros.

Por la naturaleza del material, no brindan buen soporte y requieren constante mantenimiento para mantener su volumen. Además, son difíciles de limpiar. Es muy común encontrarlas en tiendas departamentales de prestigio, pero adquirir una de buena calidad suele ser muy costoso. De hecho, con el tiempo, las de mala calidad suelen desprender mal olor.

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Almohada de microfibra (poliéster)

Despiertas un sábado por la mañana. Enciendes la televisión en automático y ves a una conductora hablando de unas almohadas a las que les pueden pasar un trailer de doble remolque encima y no les pasa nada.

El material del que están hechas no es tan distinto al de las almohadas que puedes encontrar en el supermercado. Sólo que las de la tele son un poco más caras (precisamente por eso).

Fuera de la pantalla, las almohadas de microfibra se parecen poco a lo que aparece en la televisión. Son poco durables y aunque es posible lavarlas, incluso a máquina, con el tiempo se convierten en el hogar preferido de los ácaros, causantes de alergias.

No importa que le pongan un hilo mágico o lo que sea. Son almohadas de microfibra: se deforman con facilidad y, por ende, a corto plazo dejan de brindarte el soporte necesario.

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Almohada de memory foam

Estas almohadas se han vuelto muy populares últimamente porque son muy buenas. Este material brinda excelente soporte y se adapta bien a tu fisonomía.

Sin embargo, antes de que saques tu tarjeta y compres la primera almohada que veas, debes considerar que es un material que se calienta fácilmente, especialmente si se trata de una almohada de memory foam de bloque.

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Otra desventaja de este tipo de almohadas, es que están pensadas para un tipo de cuerpo. Seguramente el ancho de tu espalda no es igual al de tu mejor amiga, tu vecino el que practica futbol americano o el de tu novio. Es más, quizá ni como el de tu madre.

Al tener una medida establecida, es probable que te quede muy alta o muy baja.

Hay otra consideración con este tipo de almohadas. Es importante buscar que éstas tengan certificación CertiPUR-US, que garantiza que los materiales son seguros y libres de sustancias tóxicas para las personas. No todas las almohadas lo tienen.

Sin embargo, ya hay una almohada de memory foam triturado, lo que ayuda a que circule mejor el aire, evita que se caliente y puedes adaptarla a tu fisonomía retirando o aumentando el relleno.

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Esta almohada sí tiene certificación Certi-PUR US, lo que garantiza que es segura para ti. Y no sólo eso: tiene una funda de fibra de bambú que la mantiene mucho más fresca y es lavable.

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