Por más siestas en la oficina

Llegas temprano al trabajo, no te distraes, no ves tu teléfono y no abres Facebook. Después de media jornada rindiendo a tope, sales a comer y regresas a tu lugar sin nada de sueño. Lo hiciste: venciste al mal del puerco y puedes volver a trabajar con tus neuronas on fire.

*Nadie nunca*.

Aceptémoslo: la mayoría de las veces te mueres de sueño después de comer.

A eso se suma que la noche anterior probablemente no descansaste bien. Según la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, 45% de los mexicanos dormimos mal y al menos 5% padece insomnio. Esto, aunado a una alimentación rica en grasas, carnes rojas y bebidas híper azucaradas, nos lleva a tener un pico de somnolencia entre la 1 y las 5 pm, y a veces todo el día. Esto es una tortura, sobre todo para quienes debemos cumplir con un horario de oficina.

Afortunadamente, ya hay empresas creando espacios o implementando programas para que sus colaboradores descansen unos minutos. Entre estas iniciativas están las nap rooms, salitas dentro de la oficina con camas o sofás para que, quien lo necesite, tome una siesta.

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Está demostrado que una siesta de entre 20 y 60 minutos incrementa nuestra capacidad de concentración y despierta la creatividad, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Michigan.

Para demostrarlo, los investigadores hicieron que algunos participantes tomara una siesta y otros no. Al despertar, todos respondieron una serie de cuestionarios y ejecutaron varias tareas: los que habían tomado la siesta hicieron todo más rápido y con mayor número de aciertos, pero también mostraron mayor disposición y menos frustración al equivocarse.

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Fuente: Roberto Méndez, “Los siete tipos de siesta que existen y cuánto debes dormir”, en El Español, 17 de marzo de 2017.

Necesitamos un descanso

El tema de las nap rooms no es nada nuevo, y sin embargo, muy pocas empresas lo implementan. La consultora Mercer Marsh dice que solo 13% de las empresas en México tienen una nap room, algo no tan sorprendente en uno de los países más adictos al trabajo.

De hecho, la palabra siesta normalmente es asociada a conceptos negativos como “flojera” o “improductividad”.

Hace unos años investigué este tema para un artículo que publicó la revista Expansión. Pude platicar con ejecutivos de empresas gigantes como Unilever, Apple y Google, pero también con otras más pequeñas como Kueski, en Jalisco, y Point Inflection, en Monterrey. Todas ellas tienen nap rooms no por moda, sino porque tomaron conciencia de que sus empleados necesitaban al menos un momento de relajación durante su jornada, especialmente aquellos que hacen hasta tres horas de traslado de su casa a la oficina, o aquellos que salen de trabajar hasta bien entrada la madrugada.

“En México es muy común que existan jornadas laborales de hasta 12 y 17 horas, un tiempo en el que las personas dejan de ser productivas y comienzan a perder el control de sus sentidos”, dijo Guadalupe Terán, especialista en la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). “Dormir mal tiene los mismos efectos que consumir cantidades excesivas de alcohol”.

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Lo más sorprendente del reportaje fue encontrar empresas que sí tienen nap rooms para sus empleados, pero que prefieren no dar entrevistas por miedo a que esto dé una imagen distorsionada de lo que sucede dentro de sus oficinas…

Como si dormir en la oficina fuera sinónimo de improductividad, falta de rigor o indisciplina.

Y es verdad: el descanso es insoportable en una sociedad que trabaja compulsivamente. Un empleado que contesta los mails de su jefe a las 3 AM es visto como “productivo”, “esforzado” o “un buen elemento en el equipo”.

En fin. Siendo realistas, muchos de nosotros tendremos que seguir cumpliendo con horarios fijos e inflexibles. Tener una cama en la oficina sería una bendición de Yisus Craist, pero es demasiado bello para ser real.

Por eso, a veces no queda más que dormir bien en casa, tener un estilo de vida saludable, hacer ejercicio y llegar con la mejor actitud al trabajo. E invertir en un buen colchón y un termo de café.

¿Crees que en tu oficina sería viable tomar siestas o tener una nap room?

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Ilustraciones por @ka.or.i

Alejandro Maciel

Acerca de Alejandro Maciel

Alejandro Maciel es periodista, cinéfilo y lector empedernido. Le gusta dormir del lado derecho de la cama y sacar un pie de las cobijas.

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