3 preguntas frecuentes antes de comprar un colchón

En el último mes, ¿cuántas veces has despertado con dolor de espalda o cuello sin motivo aparente?

A mí me pasaba muy seguido, sobre todo durante periodos de mucho estrés en el trabajo y pensaba que con varias dosis de analgésicos lo podía arreglar. Otras veces le echaba la culpa a que había “dormido chueca”.

Nunca se me había ocurrido que la razón era un mal colchón.

La verdad es que la pensé mucho para comprar uno nuevo: me daba flojera ir a visitar tiendas, me parecía muy costoso y no sabía realmente la diferencia entre todas las opciones disponibles.

Aceptémoslo... Es complicado comprar un colchón, saber cuándo cambiarlo, qué material es mejor y si va a desquitar su costo.

No quiero que pases por lo mismo. Por eso, consulté a dos especialistas en ortopedia y fisioterapia, para que resolvieran las dudas que todos tenemos antes de comprar un colchón.

1. ¿Cada cuándo cambiar el colchón y cómo saber que ya hay que jubilarlo?

Los especialistas coinciden en que la vida útil de un colchón en óptimas condiciones es de siete a 10 años. En muchos casos, este tiempo es menor debido a la baja calidad de los materiales, el uso u otros factores.

Las señales para saber que debes darle las gracias a tu colchón y cambiarlo son los dolores de espalda (aunque queramos echarle la culpa al estrés) y la sensación de no haber descansado bien.

“Cuando al despertar tenemos dolores en la zona de la espalda o lumbar, es probable que el colchón ya no nos esté dando buen soporte”, dice Sayuri Yamashita, fisioterapeuta especializada en medicina deportiva. “Esto se puede detectar observando el colchón, si tiene algún relieve o hundimiento anormal es probable que su calidad esté comprometida”.

2. ¿Cuáles son los mejores colchones: resortes, espumas o ultra foam fantastic fresh gel?

Colchón ortopédico, resortes con progresiones de confort, foam encasement, viscolástic, cool action dual effects… Suena complicado elegir entre tantos nombres que no dicen nada. En realidad, estos materiales no son más que resortes, espumas y textiles.

La verdadera diferencia varía en la calidad de éstos.

En el caso de los colchones de espuma, un material que ha tomado fuerza en los últimos años –aunque en realidad lleva varias décadas en el mercado– lo mejor es que se trate de espumas de alta densidad, que se traducen en mayor tiempo de vida y evitan el alojamiento de ácaros.

“Lo ideal es que el colchón sea tan suave que te permita mantenerte cómodo, pero no tan rígido como si estuvieras en el piso”, recomienda Marta Karina Valdés Pérez, médico especialista en ortopedia, quien atiende en el Hospital Ángeles del Pedregal, en la Ciudad de México. “Es muy importante que el colchón se pueda adaptar a las curvas fisiológicas de la columna para evitar puntos de presión”.

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Los especialistas coinciden en que un buen colchón es híbrido. Es decir, muy firme en la parte inferior, suave al tacto y que no se deforme con el paso del tiempo.

“Existen colchones de muelles que suelen ser los más baratos y aunque se amoldan al cuerpo, presentan poca durabilidad. Aunque se mantienen bien ventilados, no garantizan una estabilidad de mejor calidad”, dice Yamashita. “Sin duda el mejor material es el Memory Foam. Suelen ser más costosos, pero presentan una adaptación completa para nuestro cuello y espalda, además de mantener una buena temperatura”.

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El Luuna es un colchón híbrido porque combina espumas de alta firmeza en la base, con espumas suaves en las capas superiores para que tu cuerpo se adapte mejor a la superficie. Todas nuestras espumas son de alta densidad.

Si duermes en pareja, no te darás cuenta si tu pareja se mueve.

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3. ¿Cómo saber que encontraste EL colchón INDICADO?

En realidad, la mejor forma de probar un colchón es en tu casa y durmiendo en él. Al cuerpo le toma unos 15 días adaptarse a un nuevo colchón y tener un veredicto, pero… ¿qué pasa si el colchón que compraste realmente no te gusta? Vas a tener que quedártelo por lo menos tres años para que desquite lo que costó. ¡Qué mal! ¿No?

“Debemos empezar por buscar el mejor material que garantice una buena durabilidad y que nos dé un ahorro a largo plazo, explica la doctora Yamashita. “Un colchón más fuerte, será más resistente a nuestro peso y dará un mejor soporte, mientras que uno suave, parecerá un bombón donde solo nos hundiremos y nos molestará en el futuro”.

En Luuna puedes probar el colchón 30 noches en tu casa. Si durante ese tiempo no te acomoda y decides que no es para ti, basta contactar a servicio a clientes para agendar tu recolección –nosotros vamos por tu colchón– y te regresamos el dinero sin preguntas ni letras chiquitas.

Seguramente con estos consejos, la elección de colchón será mucho más fácil :)

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Fotos: Keren Reyes, una clienta feliz de Luuna / Ilustraciones: Georgina Canseco, Head of Design.

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